Hoy os voy a hablar de un pueblecito de las afueras de Buenos Aires llamado Tigre al cual he ido ya en dos ocasiones para disfrutar de los maravillosos 31º de media que debe estar haciendo desde que llegué aquí y para disfrutar también de un maravilloso deporte el cual no tiene la misma opinión sobre mi como practicante, el wake-surf, porque… seamos sinceros, antes de empezar a leer mi experiencia ¿vosotros que creéis? ¿Que hice el ridículo o que me dediqué a hacer 360º y grindar todas las barandillas que se ponían por delante? Pos eso…
Bueno, pues Tigre, como ya os he dicho, es un pueblecito muy majo al que se llega en media hora en tren (por el cual pasea un montón de gente para venderte golosinas, almohadas, tarjetas de teléfono, adaptadores de enchufe….¿ein? si, adaptadores de enchufe) desde Buenos Aires, en este pueblo desemboca el Rio Paraná, que viene desde Brasil, sobre el río de la Plata, creándose un enorme delta, por lo que se han formado decenas de islas a las que solo se puede acceder en barco a través de los canales del mismo, y en estas islas te puedes encontrar desde cafeterías, hoteles, clubs o escuelas de wake hasta casas de particulares.
Figurémonos un poco que esto parece wikkipedia, hay un montón de mini-islas y cada mini-isla tiene su propio pantalán y su propia construcción, unas tienen montadas una cafetería con piscina, otras son hostales, casas rurales, escuelas de ski acuático y otras simplemente tienen una casa de un particular, entonces solo puedes acceder a ellas en barco, y si da la casualidad de que ese día no te has traído tu propio barco en el remolque del coche por que se te fue la olla, tienes a tu disposición unos llamados “ínter isleños” a los cuales te subes como si fuesen un Vitrasa y les dices yo me voy a “wake beach” y el otro dice pues yo voy a mi casa y otros incluso son niños que van a la escuela todos riquiños con la mochila porque a sus padres no les apetecerá coger la lancha para llevarlos esa mañana.
Lo que impresiona en un principio es el color del agua, las guías turísticas (que son muy finas ellas) te la describen así: “sus aguas son de color café con leche” ….mmmm bueno…mentira no es, pero yo creo, y no soy el único, que quizás el color que buscaba el autor es el que se consigue cuando tomas café con leche con zumo de naranja y te fumas el cigarrillo de después, pero bueno que no voy a perder más el tiempo con estas mierdas. El caso es que aunque el color sea así, podemos estar tranquilos todos por que no es que esté sucia, es que el río es asín porque el agua contiene mucho hierro que viene arrastrando desde su origen, de hecho es algo muy común en los ríos de aquí, vamos que está limpia y que te puedes bañar perfectamente, yo por lo menos ya tenia esta cara antes de meterme en el agua.
Pues eso, allí estábamos todos contentitos en nuestro barco mirando y sacándole fotos a las casas de los demás mientras esperábamos nuestra parada, y llegó.
Cortando un poco el tema ¡¡JaJA!! Es que esto es así estas viviendo un poco tu vida instalándote en el país y conociendo todo lo que puedes, enciendes la tele y te das cuenta de que aquí cuando no tienen la licencia para retransmitir un partido, lo que hacen es, atentos: instalan cámaras por toda “la cancha” y te ponen imágenes de los grupos de hinchas y primeros planos de la gente que está viendo y viviendo el partido en el estadio, y mientras, un comentarista te retransmite el partido como si fuese la radio ¿Qué no te lo crees? Mira mira…
y no solo pasa en una cadena ¿eh? Pueden estar retransmitiendo el mismo partido en dos a la vez mediante el mismo método, ¡para que escojas! Igual hasta puedes controlar a tu marido y todo!
Bueno que me pierdo, eso, en ambas ocasiones fuimos a la misma isla: “wake beach” puesto que la primera vez llegamos tarde y no pudimos dar clases de wake que era a lo que íbamos, y nos quedamos con las ganas y repetimos. La verdad que el sitio está genial, ya os puse un video de cómo era en mi primera aparición en el blog, así que si queréis situaros os lo ponéis y os tocáis.
Bueno con respecto al wake, pues eso, la verdad es que ves a la gente deslizándose por las aguas
y cogiendo las olas y dices -yo quiero hacer eso- pero claro, cuando tomas tu clase teórica te dicen que te van a poner panza arriba flotando con la manilla en las manos, que es todo técnica que sigas los pasos que te dicen y ya está, que no utilices la fuerza ni te guíes por tus instintos, pero cuando te ves en el agua es otra cosa, empiezas a tirar, a hacer fuerza te haces daño sigues
Ah me olvidaba ¿os acordáis de un individuo al que se le ocurrió en su día, además de pisar el acelerador con el pie izquierdo, la genial idea de pretender hervir agua en una autocaravana a 120Km/h para hacerse unos espaguetis? Pues creo que debe de ser de Tigre y no de Maria Verdiales porque aquí les encanta ir en un barco (que se mueve) con cien personas fácilmente y a la altura de la cara de las mismas calentándose el agua para el mate….si señor, recordadlo cuando os saquéis el PER.
Ambos días nos lo pasamos genial, estás en verdadero contacto con la naturaleza sudamericana y tienes la impresión de estar realmente en otro continente, vamos que es todo muy bonito, pero bueno que no es nada comparado con los futuros viajes q tenemos planeados, y hablando de planes, hoy hemos ido a comprar las entradas de Oasis, ¿no? Y yo ya me temía que aquí igual eran un poco bravos en los conciertos, que al parecer deberíamos de ir o para la parte de adelante del campo o a la de atrás pero que como nos pongamos en el medio que nos preparemos para vernos envueltos en avalanchas y corros de codazos…y esas cosas. Bueno el caso es que nos estamos preparando en casa y dicen por la radio lo siguiente: que el otro día estuvo aquí Radiohead (Sergio yo no fui por no darte envidia ¿a que soy bueno?), bien, Jaja es que ya me entra la risa, y resulta que unos “colgaos” le tiraron una zapatilla y le dieron en toda la cara al cantante, Thom York, (ZAS en toda la boca), pero la coña no acaba ahí, resulta que el pobre hombre se comió el zapatillazo pero siguió cantando y todo quedó en una anécdota (yo creo q se lo hacen a Oasis y se acabó el concierto) entonces lo que ocurre es que ahora en Internet ¡¡¡se está subastando esa zapatilla!!! Al parecer el dueño de la zapatilla dice que la perdió por el concierto y q luego vio como unos “pives” la tiraban, y que él no tiene nada que ver, así que luego la recogió y la está subastando a 500 pesos (100€) que teniendo en cuenta que aquí unas “zapas guapas” cuestan unos 180 pesos, parece que sale caro comprar LA zapatilla que tocó la cara del cantante de Radiohead…en fin cosas q pasan.


